Economia para el Mundo
LA HISTORIA BANCARIA Y FINANCIERA DE LORETO
Empezaremos este artículo intentando explicar el desarrollo del sistema bancario en Iquitos
hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Una de las características
más importantes de nuestra ciudad durante este período fue el limitado
desarrollo de la banca, tal y como es evidenciado por el bajo número de bancos
y los reducidos niveles de servicios bancarios. Quizás la explicación más común
es que las leyes bancarias en el Perú en aquella época eran muy restrictivas y
establecieron altas barreras a la entrada y desincentivaron la formación de
bancos y por ende la provisión de servicios bancarios. Este artículo, sin
embargo, muestra que paulatinamente se fue desarrollando producto de la
actividad económica que generaba la explotación del caucho, luego con la madera
y el petróleo; así como con la expansión del comercio terminó siendo atractivo
para que bancos europeos incursionen con subsidiarias en nuestra ciudad y a
partir de la década del 30’ paulatinamente la banca nacional se instaló en
nuestra ciudad. Y ya a inicios de la década del ‘60 se formó con bastante éxito
un banco regional, que fuera muy bien aceptado por el ahorrista loretano.
La responsabilidad
parcial del limitado desarrollo de la banca se pudo deber al lento crecimiento
de la mayor parte de las actividades económicas en nuestra región, ya que solo
un pequeño número de empresas tuvieron acceso a crédito bancario, lo cual
generó una mayor desigualdad por sector económico y una excesiva concentración
de los créditos en un mercado pequeño como el de Iquitos. Por lo tanto, si
comprendemos los factores que impidieron el desarrollo de la banca en Loreto,
podremos tener un mejor entendimiento de las tendencias de crecimiento
económico en la región hacia finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX.
Sin embargo, estos resultados no implican necesariamente que el sector bancario
no haya tenido impacto alguno en el crecimiento económico de la región. De
hecho, es propósito de este artículo determinar si tal impacto existió. En
definitiva, es posible que los pocos bancos que se instalaron en Iquitos
hubieran promovido significativamente el crecimiento económico de la región
durante este período.
La banca se
vió atraída hacia la Amazonia, como consecuencia de la entrada del caucho en la
escena mundial. Esto sucede porque alrededor del año 1850 se descubre y se
patenta el proceso de vulcanización permitiendo que el caucho se convierta en
materia prima para fabricar otros productos. En ese momento surge la industria
de automóvil, también las bicicletas, entonces el caucho toma una relevancia
tremenda. Es por eso que los ojos se vuelcan a la Amazonia. “Madera que llora”
es la traducción de la palabra indígena “Caucho”, a fines del siglo XIX el
caucho ocupó un lugar preponderante en el interés económico mundial y significó
para Loreto una época de grandes exportaciones. Iquitos vió aparecer
explotadores, patrones, regatones, y gente extraña que se dedicó a la
extracción de este elemento natural. Las exportaciones de caucho de Loreto que
en 1862 solo fueron de dos toneladas anuales, pasaron a finales de siglo a más
de dos millones de toneladas anuales, y para el año 1910 esa cifra llegó a
duplicarse.
Hombres de
diferentes razas y naciones avanzaron en oleadas sucesivas y con empuje
conquistador hacia el interior de la selva, pero no a lomo de caballo, ni con
pistola como en el Oeste si no a remo de canoa o a hélice de motor y machete.
Súbitamente se dió una invasión de gente extraña en la Amazonia, quienes por la
fuerza ocuparon los márgenes de los ríos quitando a los naturales de sus
asentamientos. La poca o ninguna presencia del Estado en Loreto propició que
una nada natural “Ley de la Selva” se aposentara. Los indígenas fueron
esclavizados. “Cuando el hombre, es decir, su condición humana no es respetada,
cuando el bien común no es el objetivo, entonces toda empresa está destinada al
fracaso” – “Si en la época del caucho un ser humano era una mercancía, entonces
conviene recordarlo, históricamente, para que esto no ocurra otra vez”.
Pero vale
recordar que Jorge M. Von Hassel en su libro “La Industria Gomera en el Perú”
hace un distingo entre el cauchero y el shiringuero. El primero corta los
árboles para extraer la goma y así lo destruye, es un depredador neto,
generalmente es peruano. El shiringuero abre la vena y extrae la savia y
conserva la planta para que vuelva a producir, ese es generalmente
brasileño…(no nos gusta reconocerlo pero así es)…¿El caucho fue una ilusión?
Significó un auge ficticio que destacó en la urbe de Iquitos, alcanzando
cumbres de desarrollo ostentoso, a menudo con topes de irrealidad, parámetros
que eran absolutamente ajenos a la borrasca que vivieron hombres y mujeres
esclavizados, etnias desaparecidas, un genocidio al que el propio gobierno daba
la espalda.
Un símbolo
del crecimiento económico de Iquitos en esa época es indudablemente el “Muelle
de la Booth Líne”; que fue el primer puerto privado del país, ya que fue traído
desde Europa, concretamente de Inglaterra, en plena época de apogeo del
“Caucho”, año 1906, debido a que el Estado peruano le otorgó a esta empresa
británica la concesión por 25 años, este muelle se trajo para que la naviera
pudiera realizar sus operaciones de carga y descarga con mayor seguridad y
prontitud. Principalmente se exportaba caucho, tablones de madera, entre otros;
y se traían de retorno maquinarias, herramientas de ferretería, textiles,
muebles y todo tipo de productos de consumo masivo de Europa. El muelle
flotante contaba con sus respectivos pontones y estaba implementado por unas
grúas para poder contrarrestar el desnivel entre el río Amazonas y la
superficie elevada en casi cinco metros de tierra firme, este muelle fue
revertido al Estado en el año 1930.
Es propicio
señalar que antes, en 1890, el gobierno central decidió tomar medidas estrictas
para controlar el pago de impuestos y aranceles de los empresarios y
comerciantes de nuestra región. De hecho sabemos que en 1885 se inauguró en
Iquitos la Oficina de Recaudación, denominada después Compañía Recaudadora de
Impuestos, y que más tarde se convirtió en la Caja de Depósitos y
Consignaciones (AANC); la cual operó hasta el año 1963. Pocos años antes, en
1940 el Gobierno Central comenzó a hacer cumplir la Ley No 7904, la cual
imponía un tributo sobre las propiedades anuales equivalentes al 7% de su renta
anual; este impuesto fue aplicado de manera retroactiva y afectó a todos los
fundos de las riberas de nuestros ríos. A consecuencia de estos gravámenes
muchos dueños de fundos optaron por vender sus propiedades y abandonaron la
región. Otros quedaron, pero vieron disminuir sus ganancias y por ende hubo
poca o nada.
Definitivamente
eran otros tiempos y el “Bank of London and South America Limited” que era una
subsidiaria del “Bank of London” que se asoció con el “Banco de Montreal”, (el
Banco más antiguo del Canadá fundado en 1817), dicha fusión tenía como objeto
crear sucursales donde existían economías sólidas, en América Latina, y nuestra
“Isla Bonita” tuvo el privilegio que durante los primeros años del siglo XX, se
abriera una sucursal de tan prestigiosa institución financiera, cuyo local
estaba ubicado en el Malecón Tarapacá No 302, 308; esquina con Sargento Lores
No 129; una casona de dos plantas , con cuatro puertas de ingreso en el primer
piso con ochavo ornamentado por un balcón curvo y saliente, sostenido por una
elaborada mensual, a ambos lados del balcón continúan otros. En la segunda
planta cuenta con cuatro ventanas rectangulares ubicados simétricamente por la
fachada que da a la calle Sargento Lores, estas cuentan con barandales de
hierro forjado de muy alta calidad, tal como se aprecia en una de las
fotografías que utilizo para ilustrar este artículo.
A fines del
año 1911 se estableció en Iquitos una sucursal del Bank of London; esto trajo
un bienvenido alivio a la comunidad comercial de la región, ya que realizaba
transacciones financieras de carácter general, otorgando créditos a tasas fijas
e introdujeron el sistema de cuentas corrientes, con uso de cheques personales,
sin embargo el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 obligó a este
banco a restringir sus actividades para impedir la fuga de capitales,
proporcionando algún alivio a los empresarios; y garantizando de esta forma la
circulación del dinero dentro de la región. La agencia de esta institución
financiera de Iquitos fue cerrada en el año 1931, como consecuencia de la caída
del comercio del caucho. A manera de reflexión quisiera decir que en la época
del caucho, Iquitos llegó a ser más importante que Lima en dinamismo económico,
nuestra “Isla Bonita” era una ciudad europea, porque teníamos conexión directa,
con Londres, Nueva York, París, etc., por eso los loretanos tenemos que pensar
como loretanos y no como limeños. Y dirigir nuestra mirada hacia el este, ya
que nuestros ríos son nuestras carreteras y nuestra salida natural es por
Brasil y Colombia.
A propósito
de este último país, a partir del año 1933, en esta casona funcionó el
Consulado de Colombia, que tenía como propósito de proteger, informar y velar
por los intereses de los ciudadanos colombianos en los departamentos de Loreto,
Amazonas y San Martín; y así mismo, orientar y colaborar con los Peruanos que
deseaban visitar Colombia; ayudándoles en los trámites establecidos por las
leyes colombianas. Dicha oficina tenía a su cargo diferentes trámites legales
que colaboraban con cualquier colombiano o extranjero a contar con los
documentos y trámites correspondientes a cada país. Actualmente en este predio
funciona un Instituto de enseñanza del Inglés y parte de ella que va por
Sargento Lores es un almacén de embargo y remate de bienes de la SUNAT. Las
finanzas en la región Loreto, fueron importantes dentro de la economía de la
época, y se centraron en las decisiones de inversión y obtención de recursos
financieros, es decir, de financiación, por parte tanto de las empresas, como
de las personas a título individual.
Es así, como
en Iquitos a finales de la década del 20’ se instaló el poderoso Banco Alemán
Trasatlántico (Deutsche Überseeische Bank). Este estaba ubicada en la calle
Ramirez Hurtado (entre Ricardo Palma y San Martín), en un predio de propiedad
de nuestro alcalde alemán. Emilio Strassberger, quien fue “designado a dedo”
como alcalde de la ciudad, hasta por dos periodos (1912-1914 y 1924-1925);
mientras ejercía el cargo de “Cónsul de Alemania” y administraba la agencia de
Iquitos de la “Gran Empresa Wesche & Cía.”, y era representante de este
banco; esta institución financiera germana vió como prosperaron sus negocios. Y
es que durante el nazismo, este banco se encargó de transferir fondos
económicos para los simpatizantes del bando beligerante del “EJE”; y
colaboraron con la Alemania de Hitler bajo un lema: “son sólo negocios”.
Inclusive llegó a financiar la compra por parte de la Compañía de Bomberos
Amazonense No. 1 su primer carro de bomberos de la ciudad por 6,315.00 dólares,
un “Jeep Bomba de Incendio Willys” el que llegó a Iquitos en el vapor inglés
“VELOZ”, propiedad de la Cía. Booth. y hasta el día de hoy se encuentra
operativo en la ciudad de Requena.
Un banco,
como cualquier otro tipo de firma, responde a su deseo por maximizar
beneficios. Esto es cierto ahora, como lo fue en la época del boom del caucho.
De otra manera, los bancos privados difícilmente hubieran venido a Iquitos. Una
muestra de esto, es que entre 1910 y 1930, se instalaron en Iquitos los
primeros bancos, casi 90 años después de nuestra independencia. Estos
dinamizaron el sistema de pagos y pusieron en circulación un monto de medios de
pago más de tres veces superior a lo que circulaba hacia finales del siglo XIX.
Sin embargo, su función como intermediarios de crédito fue menos apreciada. Las
tasas de interés nominales llegaban a valores de 12% anuales en 1925. Los
créditos a comerciantes y agricultores eran escasos y las operaciones de
transformación de liquidez se concentraban principalmente en la explotación del
caucho y la madera respaldados en una captación de máximo 90 días y poco
descuento de títulos de la deuda privada.
Como vimos
el sistema bancario en Loreto tiene sus orígenes en los tiempos de la bonanza
del caucho, pues la fundación de los primeros bancos se asoció a la
canalización de capitales orientados al negocio del caucho y a la madera, así
como a la concesión de algunos créditos o colocación de capitales en el
extranjero (básicamente Europa), por parte de los empresarios (consignatarios);
del caucho. No es por casualidad que encontremos entre los miembros de los
directorios de estos bancos encontremos los nombres de estos consignatarios. La
solidez del “Bank of London” y el “Deutsche Überseeische Bank” se puso a prueba
cuando estalló la crisis financiera mundial de 1929 que, como sabemos,
significó la virtual quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York. En el Perú,
mientras unos bancos desaparecían o se fusionaban, en Iquitos estos dos bancos
europeos no solo siguieron funcionando sino que se adaptaron a la reforma del
sistema financiero y bancario que hizo el Estado peruano en 1931; por ejemplo,
la obligación de realizar el “encaje” bancario en el Banco Central de Reserva y
someterse al férreo control de la recién creada Superintendencia de Banca y
Seguros.
A propósito
de ello, recién en el año 1922 se aprobó en el Perú el funcionamiento de un
Banco de Reserva para organizar el sistema crediticio y la emisión monetaria.
Es a partir de este momento que recién se puede hablar de una moneda nacional
en el Perú. Su capital inicial fue de 2 millones de libras peruanas y su
directorio lo formaban siete miembros: tres elegidos por los bancos, uno como
defensor de los intereses extranjeros y tres nombrados por el gobierno. Además
de tener total independencia del Ejecutivo, debía emitir billetes respaldados
por oro físico, fondos efectivos en dólares y en libras esterlinas, no menores
del 50% del monto de dichos billetes. Por último debía atender imposiciones de
cuenta corriente de los accionistas y del gobierno, actuaría como Caja de
Depósitos, podría aceptar depósitos del público pero sin intereses y negociar
en moneda extranjera de oro u oro físico, además establecer los tipos de
descuento. Posteriormente en el año 1931 se crea el “Banco Central de Reserva”,
que tiene como función la de mantener la estabilidad monetaria y regular el
circulante, función que no tenía el Banco de reserva de 1922. Se creó así el
mecanismo para que el gobierno pudiera manejar la política bancaria y el
control o devaluación del tipo de cambio.
Un problema
recurrente en la economía de Loreto era la escasez de capital, durante la época
del caucho las fuentes más importantes de capital fueron los bancos mercantiles
europeos. A excepción de los dos bancos extranjeros fundados referidos líneas
arriba en este artículo durante el periodo de finales del siglo XIX y
principios del XX, no se constituyó ningún otro banco en nuestra ciudad. La
Segunda Guerra Mundial reactivó el comercio de Loreto y por un tiempo se pudo
contar fuentes de capital extranjero y nacional. Fue alrededor de esta época
cuando se fundó la “Corporación Peruana del Amazonas” para otorgar préstamos a
los extractores de caucho, y fue cuando abrieron en Iquitos los primeros bancos
comerciales limeños. El Banco Popular (1938), y el Banco de Crédito (1943). Sin
embargo estos bancos comerciales no tenían interés de invertir en Loreto, ya
que lejos de fortalecer nuestras finanzas, contribuyeron a debilitarlas; en vez
de traer nuevos recursos, contribuyeron en llevarse nuestros ahorros. Es así
que entre los años 1943 – 1961 los préstamos que otorgaron estos bancos
representaron sólo el 43% de los ahorros que captaron localmente.
Con la
decadencia de las exportaciones en la década del 50’ la economía de Loreto
entró en un periodo de contracción, por una escasez de capital. Fue en estas
circunstancias que, en 1962, un grupo de empresarios de Iquitos decidió fundar
el “Banco Amazónico” con un capital de solo US$ 373,000. Este banco se fundó
aprovechando la legislación promulgada en años anteriores por el presidente
Manuel Prado, la cual favorecía el establecimiento de bancos regionales. Los
fundadores del Banco tenían interés en atraer y retener los ahorros de la
región para así crear una nueva fuente de financiamiento, este objetivo se
expresaba en el lema del banco; “El Dinero de la Amazonia para la Región
Amazónica”. El Banco Amazónico tuvo un éxito inmediato, confirmando así que sus
fundadores tenían razón sobre la necesidad de un banco regional. Solo un año
después de abrir sus puertas este banco llegó a controlar el 23% de los ahorros
y el 44% de los préstamos de la región; hacia 1969, estas cifras se habían
incrementado hasta el 40% y 50% respectivamente. Llegando a habría sucursales o
agencias no sólo en Loreto, si no también en San Martín, Ucayali, Amazonas,
Huanuco y Lima.
Pero el
Banco Amazónico actuó en función de los intereses de un grupo de elite de empresarios
de Iquitos, de esta manera, la mayor parte de los créditos con intereses
preferenciales incluidos fueron destinados a la industria de la madera,
alimentaria y de construcción fluvial; que para el año 1979 representaba el 79%
de la cartera de créditos. Esto hizo que quienes criticaban a este banco
cambiaran el lema sarcásticamente a “El Dinero de la Amazonia para la Burguesía
Amazónica”. A principios de la década del 80’ el banco se encontró con una
pesada cartera de deudas, la mayor parte de las cuales correspondía a sus
propios accionistas, quienes no sentían ningún apuro en pagar sus préstamos. El
gobierno trató infructuosamente de evitar la quiebra del banco, inclusive
aportando fondos públicos a través de la “CORDELOR” (Gobierno Regional de ese
entonces), pero esto no bastó para evitar el colapso del banco. Y en enero de
1986 la Superintendencia de Banca decidió tomar el control del Banco Amazónico.
Luego fue absorbido por un conocido banco comercial a nivel nacional.
Es así como
hace 27 Años, el Banco Continental se fusionó con varios Bancos Regionales
siendo uno de ellos el Banco Amazónico; Institución financiera que en su época
de gloria lideraba la banca y finanzas en gran parte de la Amazonia peruana
(Iquitos, Yurimaguas, Pucallpa, Tarapoto, Moyobamba, Tingo María, etc.), apoyó
bastante a pequeños y medianos empresarios, la gente con raíces selváticas se
sentía representada y se volvió cliente fidelizado. Para el Banco Continental
fue lo mejor que le podría haber pasado, lidera el negocio bancario en las
mejores plazas de la selva, inclusive hasta hoy tiene entre activos y pasivos
un 35% de participación de mercado en Iquitos siendo su bastión y buque
insignia. En Iquitos como banco es el único que mantiene una gerencia de Banca
Empresas, dentro de su equipo de gestión todavía se encuentran empleados y
funcionarios de la época del Banco Amazónico que siguen aportando a la oficina
por su alto grado de vinculación, amistad y trato con los clientes, tema
importante para el éxito de un negocio de servicios financieros. Iquitos le ha
dado buenas satisfacciones, teniendo tres oficinas Iquitos (Sargento Lores);
San Juan y Belén, así como cajeros en diversos puntos de la ciudad.
Recién en la
década del ‘60 se instala en nuestra ciudad la Cooperativa Fatima Ltda frente a
la plaza 28 de Julio, Institución de Intermediación Financiera que ofrecía los
mejores servicios en cuanto a créditos y caja de ahorro, y tenía como función
incentivar el ahorro y promover las microfinanzas como una contribución a la mejora
de la calidad de vida de sus asociados. A principios de la década del ‘80 se
instala en Iquitos una sucursal del Banco Industrial del Perú, que funcionaba
en la segunda cuadra del jr. Próspero; en esa misma década se constituye la
Mutual Loreto en la esquina de Próspero con Ucayali y luego pasó a ser Caja
Municipal de Ahorro y Crédito de Maynas, destinada a impulsar las microfinanzas
en la región. En la década del ‘90 se instalaron sucursales del Interbank y el
Banco Wiese Ltdo. luego llamado Wiese-Sudameris y actualmente Scotiabank. Hacia
finales del siglo XX tomó fuerza las instituciones financieras especializadas
en Microfinanzas y con ello llegaron el Banco de Trabajo, ahora CrediScotia,
MiBanco y BanBif. Pero eso ya corresponde a la Banca moderna y a la que
denominamos negocio de intermediación financiera; pero lo que si nos debe
quedar claro, es que el desarrollo bancario era muy elevado desde que los
bancos europeos se instalaron en Iquitos a principios del siglo XX. Y que si
cualquiera de estos banqueros de esa época, se pasara por una de nuestras
sucursales actuales podría extrañarse de los sistemas informáticos pero, en
ningún caso, de las operaciones realizadas.
Un tema que
no podemos dejar de lado, es la ubicación geográfica de Iquitos y lo complicado
de la logística. La banca cumple un rol muy importante en la inclusión
financiera sobre todo en zonas como la nuestra, también por las experiencias
recientes como el fenómeno del Niño que altera todo el ciclo en los negocios,
en especial de nuestra región, la banca debe tener y otorgar planes de pago
especiales a sus clientes que obtienen créditos a fin de que no afecten su
historial y récord crediticio. Hacer que sus ejecutivos participen por ejemplo
en las reuniones de la Cámara de Comercio a fin de aportar o comentar las
espectativas que tienen sus instituciones sobre la situación económica,
financiera y social de la región Loreto, es importante escuchar su voz; porque
una región no se desarrolla sin el apoyo del sistema financiero.





Buena informacion
ResponderEliminarConocer información económica en nuestra Amazonia nos da una visión ampliada de cómo los inversionistas extranjeros llegaban a nuestra ciudad. El centralismo lo redujo y ahora no hay inversión. Felicitaciones Rolando Díaz.
ResponderEliminarDespués de la época del caucho. Hay una alternativa en las actividades económicas, como la tala, pieles de animales, etc. Es la base para luego firmarse los primeros bancos propios de la amazonía, como el banco Amazónicos. De ahí no existió otra experiencia igual.
ResponderEliminarBuena informacion Rolando Diaz.
ResponderEliminarExcelente información q nos sirve de muchos a las nuevas generaciones. Felicitaciones Dr. Rolando a seguir publicando historia q nos nutre nuestros conocimientos.
ResponderEliminarInteresante conocer la historia financiera de Loreto, y cómo la banca contribuye a dinamizar le economía de la región. Nuestra ciudad es comercial, ya que la industria casi no está desarrollada, sería bueno conocer de qué manera trabajan con los comerciantes, con los empresarios que se dedican a la madera y cuál es la labor social que hacen en la ciudad.
ResponderEliminarUn resumen muy bien logrado de la historia de los bancos y el sistema financiero en Loreto. Dos preguntas. 1. ¿Qué impacto tuvo para el sisyema bancario la Revolución de Guillermo Cervantes y hasta qué punto participaron en la creación de la moneda cervantina? 2. Se menciona las condiciones especiales del factor climático que influye en las alzas y bajas de la producción, como un deseo del autor o como algo que realmente la banca está tratando de manera preferencial? ¿Este trato especial se da con anuencia del Estado? 3. Y con relación a la pregunta 2 ¿Cómo se está tratando las situaciones de inversión y crédito en la Región Loreto en esta época de pandemia mundial?
ResponderEliminarFueron 3 preguntas al final. Aunque la tercera creo que es más compleja de lo que parece.
EliminarExcelente información acerca del desarrollo económico en la Amazonía y el grado de influencia que ejercen las entidades bancarias.
ResponderEliminarInteresante información sobre la historia financiera en nuestra región... Me gustó la información.
ResponderEliminarEL sistema bancario y financiero durante “el boom del caucho” no tuvo auge porque la economía de Loreto se basaba solo en la extracción y exportación de materia prima. Esta actividad económica fue controlada por el comprador, que fue quien proveía de materiales y víveres a los caucheros; existía un cierto monopolio. Entonces Loreto no era un mercado atractivo para realizar inversiones…
ResponderEliminarSe hace necesario conocer el proceso de la dinamica financiera de epocas pasada en la Region Loreto, Rolando Díaz es información importante para visualizar el desarrollo amazonico.
ResponderEliminarExcelente información Rolando!!! Como nueva generación me permitió ampliar mis conocimiento sobre el proceso financiero de la Región Loreto.
ResponderEliminarBuenos dias.
ResponderEliminarInteresante la informacion alcanzada.
Nos muestra un refresco a nuestra memoria del como, historicamente, son indispensables los bancos. Desde la epoca dorada del caucho hasta en tiempos de pandemia, asi lo indican. Uno, por la necesidad misma de contar con un ente que provea servicios de ahorro y credito para dinamizar la exonomia de antaño y, otro por la necesidad de contar con los mismos servicios pero con una preexistencia fisica.
No hay duda alguna de la importancia de los bancos en el devenir del tiempo. Mas aun, cuando en la decada de 1920 se necesita de un ente que regule la moneda y las transacciones bancarias para evitar que estas sean absorvidas facilmente. Aun asi, con todo eso, se dieron esos procesos, ya no por un eatado de insolvencia u obligaciones hasta el cogote, sino por un tema de estrategia corporativa, caso por ejemplo, BCP. Es que en esto tiene es posible porque hay una promotoria legal constitucional: la SBS y una promotoria legal especifica: Ley General de Sociedades.
Nuestro amigo, el Dr. Rolando nos ilustra de como asi se constituyeron los bancos en nuestro suelo patrio: Loreto, y las necesidades hostoricas historicas para que ocurra aquello. No obstante, faltaba dilucidar que estas no favorecieron a nuestra gente, para nada. sino que favorecio a los grandes adinerados de ese entonces. La criticidad a los bancos, era la pimienta que esperaba en el estudio.
Muy interesante...
ResponderEliminarMuy interesante la informacion que nos proporcionan a la nueva generacion de formadores. Saber los inicios y declive de las financieras bancarias en la Region loreto.
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